Explosiones en China y Argentina

Hace poco tiempo, un taller autopartista perteneciente a Zhongrong Metal Manufacturing (China) explotó dejando un tendal de 75 muertos y otros 185 heridos, la mayoría graves.

La explosión ocurrió alrededor de las 7 AM, lanzando la mitad del techo del taller al aire junto con una nube de llamas.

En general se tiende a pensar en líquidos combustibles almacenados o pérdidas de gas o vapores, pero en este caso el equipo de investigación despachado por el Consejo de Estado de China declaró que la explosión fue un grave accidente industrial causado por una cantidad excesiva de polvo metálico en suspensión en el aire que se incendió cuando fue expuesto al calor. Dada la fuerte propensión del polvo a adherirse a la ropa, la mayoría de los heridos sufrieron extensas quemaduras.

Se ha responsabilizado a la dirección de la planta por no implementar las normas de seguridad, como equipar el taller con una ventilación adecuada, no dejar suficiente espacio entre las líneas de producción y no monitorear continuamente la concentración de polvo.

Luego del suceso, tres personas, entre ellas el presidente de la compañía, Wu Jitao, quedaron detenidas en relación con el incidente. Los informes han criticado además la falta de supervisión del gobierno, revelando que muchos trabajadores de primera línea están trabajando en un ambiente extremadamente inseguro debido a los intentos de sus patrones de minimizar costos.

Un equipo de investigación, encabezado por Yang Dongliang, director de la Administración China de Seguridad en el Trabajo, dijo que los líderes de la compañía descuidaron negligentemente las normas de seguridad.

Muchos trabajadores de Zhongrong Metal Products confirmaron que el taller de pulido de ruedas se había incendiado dos meses antes del accidente, pero nadie prestó mucha atención porque el fuego fue extinguido rápidamente.

Song Changxing, un ex trabajador de Zhongrong, dijo que comenzó a vomitar grandes cantidades de sangre y tuvo hemorragias nasales antes de que se le diagnosticara neumoconiosis, una enfermedad de los pulmones causada por la inhalación de polvo.

"El polvo del metal pulido caía pesadamente sobre el suelo una vez que comenzábamos a trabajar", dijo el hombre de 44 años, quien trabajó para la compañía de 2004 a 2012. "Después de trabajar durante varias horas, cada trabajador estaba completamente cubierto de polvo. Sólo los dientes conservaban su color original."

"Nadie nos enseñó normas de seguridad, excepto que no podíamos fumar ni encender un fuego", dijo Song. "Pero algunos trabajadores fumaban en un baño a unos 5 metros del taller".

Liu Fuwen, otro trabajador, dijo que la gente sentía opresión en su pecho y tenía dificultad para respirar una vez que entraba en el taller.  "El taller no tenía el equipo necesario para eliminar el polvo o controlar su densidad", dijo Liu. "Cuando nos enterábamos de una inspección, los líderes pedían a los trabajadores que limpiaran el polvo acumulado antes de que llegaran".

Esta tragedia era previsible, ya que si bien la combustión de polvo metálico puede parecer algo extraño para muchas personas, los profesionales de Higiene y Seguridad conocemos varios casos de explosiones de polvo. Y también era prevenible ya que pudo haberse evitado implementando equipos de monitoreo de polvo en suspensión en tiempo real desde portátiles o semifijos con un costo inferior a los USD 10.000 hasta equipos continuos más complejos con accionamiento automático de los sistemas de ventilación para la extracción y filtrado de partículas.

Las explosiones de polvo casi siempre provocan efectos desastrosos y extensos ya que las vibraciones provocadas por el suceso inicial ponen en suspensión el polvo depositado sobre las superficies, generando de este modo cada vez múltiples escenarios de atmósferas explosivas donde no los había anteriormente al suceso inicial. Y este comportamiento puede reproducirse provocando una reacción en cadena de generación de nuevas explosiones.

El equipo de investigación confirmó que la explosión se desencadenó cuando se encendió una llama en el taller de pulido, que estaba lleno de polvo, relacionando la responsabilidad sobre los profesionales de Seguridad y sus Gerentes inmediatos hasta el presidente de la empresa. También culpó al gobierno local por su falta de supervisión adecuada.

La policía china debió identificar los cuerpos mediante pruebas de ADN, dada la severidad de las quemaduras que impedía otros recursos.

En nuestro país el riesgo mayor se encuentra en los silos y elevadores de cereal, habiéndose registrado varias tragedias similares, como: hace 30 años en la zona portuaria de Bahía Blanca donde murieron 22 personas, en Puerto Norte de Rosario en 1984 un hecho parecido dejó diez víctimas fatales, en el 2002 en San Lorenzo estalló un silo provocando 4 muertes y muchos heridos.

Algunos lugares donde puede formarse una atmósfera explosiva por polvo en suspensión son durante el llenado de un silo o en máquinas como un molino, una dosificadora o embolsadora, limpiadora o cepilladora, o incluso dispositivos destinados a retener el material particulado como un filtro de mangas o un ciclón.

Por mayor información sobre este tipo de sucesos, y sobre los sistemas de monitoreo y control adecuados, puede contactarnos a ventas@siafa.com.ar

 

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